Información del Institute for Global Economic Growth publicada recientemente por su presidente Richard W. Rahn muestra de manera empírica la relación inversa entre el crecimiento de la economía y el gasto gubernamental. Los datos son contundentes: a periodos de aumento en el gasto, corresponden caídas en el valor de mercado de los capitales (bolsa de valores). Por ejemplo entre 1965 y 1982 el gasto aumentó 6.5% del PIB (E.U.A.) mientras que el mercado de valores cayó en 55%. Por el contrario, en el periodo que va de 1982 a 2000, el gasto disminuyó 4.6% del PIB de nuestro vecino del norte, con un aumento de 579% en la bolsa. En lo que va del siglo XXI el gasto ha aumentado en 9.7% mientras que la bolsa ha caído un 66%. El análisis se remonta a 1910, manteniéndose constante esta relación. Es claro que el crecimiento económico -y la consecuente mejora de la calidad de vida de los ciudadanos (capaces)- no es compatible con el crecimiento del gobierno.
Lo que más me preocupa es que la política fiscal del Sr. Obama sigue sustentada en principios keynesianos obsoletos. Lo que más me alarma es que el Sr. Krugman siga vendiendo tantas copias de sus libros. Lo que más me alegra es que me haya encontrado con un maestro de la universidad que me instruyó leer a Krugman, de manera que me fue posible desechar casi todas sus ideas. Mi profesor de Finanzas Internacionales intentó enseñarnos las ideas de Keynes como verdad económica absoluta. Lo que él, Krugman, Obama y tantos más "economistas" no han entendido aún es que aumentar el gasto gubernamental se traduce en una pérdida de riqueza para los ciudadanos. Hipotecar el futuro de los ciudadanos libres es un ataque a las garantías individuales. Es precisamente esto lo que hacen los gobiernos al crecer, es decir, al incrementar el gasto (impuestos presentes y/o futuros). Uno de los errores más grandes del presidente Calderón ha sido precisamente este. Con el "seguro popular" y el crecimiento del programa "oportunidades" está quitándonos el futuro a los pocos mexicanos que estamos obligados a pagar impuestos (tantito peor). Y todavía tienen el descaro de alardear sobre el gasto histórico. En fin, mi idea guajira es que algún día las esferas de poder entiendan que la mejor manera de generar crecimiento económico es a través de un gobierno reducido que laisse faire. ¡Ah! La otra idea guajira implícita, de la que luego hablaré más, es que éstas mismas personas que ostentan el poder (todavía) algún día entiendan que la mejor manera de distribuir la riqueza es a través del libre mercado y la libre interacción de los agentes económicos. Hay suficiente sustento empírico para mis ideas, pero aún así las consideran guajiras, ¡válgame Dios!
¡Feliz año nuevo! (Para tener un feliz 2010 habré de centrarme en la familia, novia, amigos, así como diversiones varias y desarrollo personal, el entorno económico y político no podrá otorgarme ninguna alegría.)
* Con información de la Agencia Interamericana de Prensa Económica
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